
1. Transparencia:
Garantizar que los procesos, resultados y decisiones sean accesibles, comprensibles y estén disponibles para la comunidad universitaria
2. Responsabilidad:
Asumir el compromiso de actuar con diligencia y rendir cuentas sobre los resultados y mejoras derivadas de los procesos evaluativos.

3. Objetividad:
Basar la evaluación en evidencias verificables y datos confiables, evitando juicios subjetivos.
4. Participación:
Involucrar activamente a toda la comunidad universitaria en los procesos de evaluación y acreditación.

5. Ética:
Respetar los principios de integridad, confidencialidad, justicia y respeto.
6. Mejora continua:
Utilizar los resultados de evaluación como base para el aprendizaje institucional y la toma de decisiones orientadas al perfeccionamiento y excelencia académica.