¿ Para qué se aprende y enseña ? El objetivo. Sus dimensiones.

 

Dr: Carlos Alvarez de Zayas.

 

La educación cubana desde principios de la década del setenta ha comprendido en toda su magnitud la importancia de los objetivos como componente o categoría rectora del proceso docente educativo.

Dada su esencia didáctica y en última instancia, social, toda la actividad docente que se desarrolla en la educación se realiza con el fin de lograr un egresado debidamente formado, que satisfaga determinados niveles de preparación, requeridos por la sociedad, lo que constituye el encargo social o problema fundamental que se le plantea a la escuela.Este fututo egresado debe ser capaz de enfrentarse a los problemas básicos existentes en la producción y los servicios y resolverlos exitosamente, demostrando con ello independencia y creatividad. Los objetivos constituyen aquel aspecto del proceso que mejor refleja el carácter social del mismo y orienta la aspiración de la sociedad. Los objetivos son el modelo pedagógico del encargo social.

El objetivo es un componente que no se aprecia de manera inmediata en el proceso docente educativo. El objetivo es lo que queremos lograr en el estudiante, son los propósitos y las aspiraciones que pretendemos formar en los alumnos.

El objetivo es el componente de estado que posee el proceso docente educativo como resultado de la configuración que adopta el mismo sobre la base de la relación proceso contexto social y que se manifiesta en la precisión del estado deseado o aspirado que se debe alcanzar en el desarrollo de dicho proceso para resolver el problema.

El objetivo hay que redactarlo en términos de aprendizaje, es decir, que tanto para el docente , como para el alumno, el objetivo es el mismo y está en función de este último. A partir de las relaciones de la sociedad con la escuela, en la que ésta se subordina a la primera, se infiere que el objetivo desempeña un papel intermedio entre la sociedad y la escuela, por lo que ocupa el lugar principal o rector, y determina la base concreta que debe ser objeto de asimilación, el contenido de la enseñanza. Además, precisa, los métodos, los medios y las formas organizativas de la enseñanza. Una de las funciones del objetivo es la de orientación del proceso docente : precisa el sistema de conocimientos y la estructura u orden en que se enseñará el conocimiento. Esto implica en alguna medida, la lógica que se seguirá en el desarrollo del proceso, sus métodos de enseñanza, lo que determina el modo en que lo aprenderá el estudiante y en última instancia su futura forma de pensar y actuar.

Las cualidades fundamentales de los objetivos son los siguientes:

  1. El objetivo manifiesta las exigencias que la sociedad le plantea a la educación y, por ende, a la nueva generación.
  2. Al objetivo le corresponde la función de orientar el proceso docente con vista a la transformación de los estudiantes hasta lograr la imagen del hombre que se aspira.
  3. La determinación y realización de los objetivos de forma planificada y a todos los niveles es una condición esencial para que la enseñanza tenga éxitos.
  4. De los objetivos se infieren el resto de los componentes del proceso docente, pero a su vez, todos ellos se interrelacionan mutuamente influyendo sobre los objetivos.

Los objetivos se proyectan, de acuerdo con el grado de trascendencia en la transformación que se espera alcanzar en los estudiantes, en tres dimensiones: instructiva, desarrolladora y educativa. Esta clasificación es consecuencia de las funciones (dimensiones) del proceso docente educativo estudiadas.

La instructiva, se refiere a la asimilación por el estudiante de un conocimiento y al dominio de una habilidad. La desarrolladora, a las transformaciones que en las potencialidades del modo de actuación se quiere alcanzar en los alumnos y la educativa a las transformaciones a lograr en los sentimientos, las convicciones y otros rasgos de la personalidad de los escolares.

I.-El objetivo instructivo:

La instrucción, como se refiere a una rama de la cultura, se concreta en las habilidades a formar, las que siempre están asociadas a un conjunto de conocimientos. De tal modo, que al redactar el objetivo instructivo debemos, ante todo, precisar la habilidad que debe mostrar el estudiante si ha logrado el objetivo. Esta es el núcleo del objetivo.

Esa habilidad general está formada por el conjunto de acciones y operaciones, que en su integración sistémica, es la habilidad mencionada. Es decir, que para que el alumno domine la habilidad se hace necesario que utilice en cada ocasión ese conjunto de acciones y operaciones.

Asociada a cada una de esas acciones están presentes los conceptos, las leyes, las teorías propias del objeto con que se trabaja lo que nos lleva a vincular a cada tipo de habilidad, un objeto (un contenido) específico, ambos aspectos constituyen el objetivo instructivo.

Sin embargo, el contenido que aparece en el objetivo (la habilidad y los conocimientos asociados a ella) debe ser precisado para que realmente sirva de guía y así surgen los niveles de asimilación, profundidad y sistematicidad de ese contenido, cualidades estas que se manifiestan en los objetivos como consecuencia de que existen en el proceso como totalidad.

El nivel de asimilación:

El nivel de asimilación significa el nivel de dominio que deberá tener el estudiante del contenido. Este nivel se puede clasificar en reproductivo o productivo.

El reproductivo es aquel nivel de asimilación que exige que estudiante sea capaz de repetir el contenido que se le ha informado, ya sea este en forma declarativa o resolviendo problemas iguales o muy similares a los ya resueltos.

El productivo es aquel nivel de asimilación que exige que el estudiante sea capaz de aplicar, en situaciones nuevas para el alumno, los contenidos. De tal forma cuando el estudiante resuelve problemas cuya situación le es desconocida y que exige que él conciba el modo de su solución, se está ante un nivel productivo. La enseñanza problémica, heurística, investigativa, es consecuencia de tener objetivos a un nivel productivo.

El nivel más alto de lo productivo es lo creativo. En este nivel creativo el estudiante tiene que hacer aportes cualitativamente novedosos para él, utilizando para ello, la lógica de la investigación científica. La enseñanza, como regularidad, debe tender a lo productivo y lo creativo, en correspondencia con el tipo de egresado que solicita la sociedad.

 

 

 

 

Nivel de profundidad:

El nivel de profundidad se refiere al grado de esencia del contenido a asimilar. Así, un mismo concepto o ley se puede describir cualitativamente o explicarse estableciendo sus relaciones cuantitativas, lo que manifiesta dos niveles de profundidad.

Es el nivel de profundidad lo que puede caracterizar a un mismo contenido cuando se estudia en primaria, secundaria o en la educación superior y es, según conocemos por la experiencia, uno de los aspectos más complejos en la redacción del objetivo.

Nivel de sistematicidad:

El proceso docente educativo se puede clasificar en correspondencia con el grado de complejidad. En este caso se hace referencia a la tarea docente, al tema, a la asignatura, a la disciplina, al año o grado, a la carrera o tipo de proceso docente educativo. Cada uno de estos niveles posee sus propios objetivos.

Cada vez que se pasa de un nivel a otro más complejo es consecuencia de la integración de un conjunto de niveles subordinados, es decir, el sistema incluye todo un conjunto de tareas docentes, y la asignatura un conjunto de temas. Por esa razón, los objetivos de los temas tienen que expresar un nivel de sistematicidad, y los de la asignatura otro que exprese un sistema más complejo, que integre un conjunto mayor.

En resumen, el objetivo instructivo incluye un contenido generalizado en el que están presentes una habilidad y un conjunto de conocimientos, precisados ambos en sus correspondientes niveles de asimilación y profundidad, y en correspondencia con el nivel de sistematicidad que le corresponde a la instancia en que se están elaborando los objetivos.

 

II.- El objetivo desarrollador:

El objetivo desarrollador debe expresar, en su formulación, aquellas facultades u otras cualidades físicas o espirituales que se deben formar en el estudiante como resultado de la acción directa de una o varias habilidades o conocimientos. Esto implica que la facultad es consecuencia de la habilidad, pero, entre ellas, no hay una relación directa o lineal, por el contrario, su vínculo es dialéctico. Una habilidad puede, en determinadas condiciones, formar una facultad y, en otras condiciones, otra.

Por otro lado, una facultad ya formada da pie al desarrollo de nuevas habilidades. Ese vínculo habilidad – facultad expresa una relación dialéctica en el que cada una tiene su propia personalidad y responde a una dinámica propia, con relativa autonomía, lo que puede implicar que en aras de alcanzar un objetivo desarrollador se puede cambiar la habilidad a formar. Así, por ejemplo, para que un estudiante forme la facultad de demostrar, en la asignatura de Matemática, el profesor orienta al alumno a que desarrolle deducciones, lo que se puede considerar como la habilidad, y en aras de la facultad a desarrollar, en un momento determinado lo puede poner a resolver problemas y, en otro momento, a descansar.

El objetivo desarrollador se puede redactar en ocasiones, al igual que las habilidades, con ayuda de verbos, no obstante, estos objetivos se diseñan en procesos complejos de niveles estructurales más largos en tiempo como son la asignatura o la disciplina.

III.-El objetivo educativo:

El objetivo educativo es la aspiración más trascendente. Es lo que se aspira a formar en cuanto a las convicciones y los sentimientos en el escolar. Sin embargo, ese objetivo educativo se alcanza por medio, y a la vez, junto con lo instructivo y lo desarrollador. La formación del sentimiento (educativo) está inmerso en la formación del pensamiento (desarrollador) y viceversa. Lo educativo es más general que lo instructivo y, por lo tanto, es un resultado a más largo plazo, y sobre una misma característica pueden influir múltiples asignaturas. De tal manera lo educativo y lo desarrollador se alcanzan mediante la instrucción, dirigida de un modo consciente, aspecto este que cierra la tríada dialéctica y que relaciona operativamente lo educativo y lo desarrollador.

La formación de los rasgos de la personalidad que establecen los objetivos educativos se alcanzan, fundamentalmente, mediante la apropiación por el estudiante de los contenidos de las distintas asignaturas, es decir, a través del cumplimiento de los objetivos instructivos y desarrolladores, que presupone la formación de las facultades intelectuales, de su pensamiento, de su formación intelectual. La asimilación del concepto y la formación de la habilidad crean las condiciones necesarias para desarrollar las convicciones y los sentimientos. Pero esto no es suficiente, es necesario que estén presentes dos factores más. En primer lugar, el valor, que se signifique, por el profesor y el estudiante, del objeto de estudio, durante el desarrollo del proceso. En segundo lugar, destacar la naturaleza social propia del proceso docente educativo durante la ejecución de ese proceso, mediante la solución de problemas u otros métodos de enseñanza.

Un proceso que destaque lo social del contenido y que utilice métodos cercanos o propios de la actividad productiva es más educativo que el que no signifique estos aspectos. El objetivo educativo debe hacer explícita la esencia social de la naturaleza humana y del proceso docente educativo mediante el cual se forma.

Sobre la base de los contenidos el educando se forma como productor de cultura en general, tanto material como espiritual, lo que lo convierte en el primer objetivo del proceso formativo.Pero la intención y objetivo educativo del proceso es también filosófico, porque se posibilita la generalización de todas las ciencias, es político, porque estimula aquellos sistemas sociales que más potencien el desarrollo de la sociedad en su conjunto, es intelectual, porque como consecuencia de la actividad laboral el hombre desarrolla sus capacidades cognoscitivas y mejor refleja, en términos de conocimientos, las características del medio, es estético, porque a través de lo bello el hombre se expresa con plena creatividad y en su plena dimensión humana, es físico, para capacitar al hombre en el plano físico a la realización completa de su realización personal, es politécnico, porque generaliza las principales líneas directrices de la tecnología contemporánea, es ético, porque contribuye a la formación moral del trabajador, del creador, del realizador en armonía con todos los otros hombres que conforman la sociedad humana en aras de que todos los individuos, los pueblos y las naciones, tengan su pleno desarrollo y luchen contra aquello y aquellos que se lo impiden. Estos rasgos son los distintos objetivos educativos que se aspiran alcanzar en el proceso formativo en cualquier sistema educativo.

En conclusión, hemos estudiado que para que el proceso docente sea eficiente y consciente es necesario dirigirlo sobre la base de la determinación científica de los objetivos, elemento rector del proceso, dada la naturaleza didáctica y social del mismo, y al cual se subordinan el resto de las categorías del proceso.

Objetivos educativos: Productivo, Filosófico, Político, Intelectual, Estético, Físico,

Politécnico y Ético.

 

El análisis permitió concluir que hay tres tipos de objetivos: educativo, desarrollador e instructivo, que tienen personalidad propia. Que los primeros son más generales y trascendentes que los posteriores, pero cada uno de ellos mantiene una relativa autonomía, pero a la vez interactúan entre sí, conformando una tríada dialéctica. Esta unidad implica, por un lado, que no se pueden identificar los polos de la unidad, y por otro, que en el proceso se dan unidos.

El análisis sistémico de los objetivos instructivos nos permitió encontrar en los mismos los elementos siguientes:

  1. La habilidad.
  2. El conocimiento.
  3. El nivel de asimilación.
  4. El nivel de profundidad.
  5. La correspondencia con el nivel de sistematicidad.
  6. La situación del objeto de estudio.
  7. El lapso en que se debe cumplimentar.